miércoles, 24 de mayo de 2017

Dieta hipocalórica, baja en grasa y sal



Introducción

Las dietas progresivas hospitalarias tienen por objeto coadyuvar en la recuperación de los pacientes internados por diversas causas. (Unadm, 2017).

El modificar el tipo de dieta y su consistencia se busca hacer lo más accesible posible la ingesta de los nutrimentos que el paciente requiere para reestablecer su salud. Pero las dietas no sólo se modifican en cuanto a su consistencia, sino también en cuanto a sus macronutrientes: hidratos de carbono, proteínas y lípidos, de acuerdo con las necesidades específicas de los pacientes.

Caso clínico


Varón de 42 años de edad ingresa por presentar intenso dolor de cabeza, confusión, fatiga donde se le cuantifica una TA de 144/87.


Datos Generales
Edo. Civil: Casado
Ocupación: asesor ejecutivo en banco
Religión: católica

Antecedentes Familiares
Padre con HTS
Madre con diabetes tipo II
Hábitos dietéticos inadecuados y con predominio de comida rápida, escaso consumo de agua y verduras.
No realiza ejercicio físico, sedentario, aun que practicó el ciclismo hasta los 21 años.
Fumador desde los 17 años, 10 cigarrillos/día
Ingesta de alcohol una vez por semana sin llegar al estado de embriaguez desdelos 17 años
Niega cirugías, traumatismos, alergias y transfusiones
Exploración F. Peso: 86 kg Talla: 177 cm IMC: 27.45, perímetro abdominal: 102 TA: 144/87
Exp. Abdomen: globoso a expensas de panículo adiposo resto sin alteraciones.
E.I: sin edema, con pulsos periféricos conservados

Química Sanguínea
Glucosa 108 mg/dl 70-100
Creatinina 0,9 mg/dl 0.8-1.4
Ac. Úrico 6.8 mg/dl 5-25
Urea 43 mg/dl 10-50
Trigli. 185mg/dl < 150
Colesterol 216 mg/dl < 200
HDL 37 mg/dl < 100
LDL 142 mg/dl < 50
Iones, transaminasas ( AST y ALT), T P y TTP normales
BH, sin alteraciones significativas

Dx Clínico
Los datos reportados nos permiten detectar las siguientes situaciones clínicas:
Hábito tabáquico (EPOC)
Hiperlipidemia
Obesidad
Glucosa basal alterada
TA normal alta
Todo esto hace sospechar  Síndrome Metabólico y una vez confirmado tomar medidas terapéuticas y de seguimiento para evitar el riesgo cardiovascular y diabetes tipo II

Tratamiento
Incluye los siguientes puntos:
Dieta hipocalórica, baja en grasa y sal.
Ejercicio aeróbico de 1 h/día, 5 días por semana
Abandono del hábito tabáquico.


Se recomienda que el paciente siga una dieta hipoenergética, baja en grasa y sal dado que el objetivo es reducir su peso corporal, eliminar la hiperlipidemia y la alteración en la glucosa.

Para el cálculo de su Gasto Energético Total (GET) se aplica la fórmula de Harris – Benedict de acuerdo con la siguiente fórmula:



En consecuencia, el paciente tendría que estar consumiendo 2217 kcal / día de acuerdo con su información antropométrica. Bajo un régimen hipocalórico, le restaremos al Gasto Energético Basal (GEB) 500 kcal al día, por lo que el GEAF se reducirá a 134, al igual que el ETA, por lo que se diseñará un plan alimenticio de 1617 kcal / día.


Para hacer la distribución de macronutrientes nos basaremos en una restricción de carbohidratos con una proporción de 45% y un aumento de proteínas y lípidos de 20% y 35%, respectivamente. Además se restringirá el consumo de sal y grasa.




Adicionalmente se recomienda que el paciente tenga una ingesta de agua simple superior a 2 litros a lo largo del día y no agregar sal a los alimentos.



Conclusiones

La dietoterapia es una herramienta efectiva para contribuir a mejorar la salud de los pacientes a través de una alimentación adecuada a sus necesidades. Gracias a la historia clínica podemos detectar que el paciente no mantiene unos hábitos benéficos para su salud, por lo que no sólo se le recomienda modificar su alimentación, sino también que adopte hábitos como el ejercicio y que deje otros como el tabaquismo.


Referencias bibliográficas

Martín, Isabel; Placencia, Delia y González,  Troadio (2001). Manual de dietoterapia. Cuba. Disponible en: http://www.sld.cu/galerias/pdf/sitios/bmn/manual_dietoterapia.pdf

Pérez Lizaur, Ana Bertha; Palacios Gonzalez, Berenice; Castro Becerra, Ana Laura. Sistema Mexicano de Alimentos Equivalentes (SMAE). México.

Unadm (2017). Dietas modificadas en macronutrientes. México.

Unadm (2017). Elaboración del menú. México.























martes, 23 de mayo de 2017

Dieta Hipocalórica - Caso María



Introducción

La dietoterapia tiene por objeto ayudar en la atención de enfermedades, para ello hace falta integrar una historia clínica del paciente, en donde se puedan detectar sus patologías y estado nutricional, de forma que se puedan recomendar las modificaciones adecuadas que requiera su dieta (Unadm, 2017).

La dietoterapia permite modificar la cantidad de energía que ingiere el paciente a través de su alimentación, pero también permite ser específicos restringiendo y compensando ciertos micro y macronutrientes.

Caso clínico

María, acude al servicio de nutrición con obesidad ginoide (acumulación de grasa a nivel de glúteos y piernas). Llega a la consulta para perder peso y para gestionar la ansiedad que le genera el trabajo.



Compensa su malestar y depresión con ingestas excesivas con dulces, chocolate, productos de panadería  y muy calóricos. Cuando hace esto tiene una sensación de bienestar, pero pasada media hora, vuelve a sentirse mal, piensa constantemente con la comida y vuelve a comer para reducir esa sensación de ansiedad e intranquilidad.

Datos físicos, clínicos y antropométricos:
Altura: 1,58 cm
Peso: 76 kg
Edad: 25 años
IMC: 30,5 Obesidad tipo I
Presenta estreñimiento crónico amigdalitis de repetición, infecciones periódicas, no realiza ejercicio físico, vida sedentaria.

Datos Nutricionales
Intolerante a la lactosa (sólo en la leche).
Le gusta las verduras, ensaladas. Toma poca fruta y come mucha carne roja. El pescado le gusta pero no tiene costumbre de comer.

Objetivo del tratamiento
Perder peso. Objetivo llegar hasta los 62-63kg, perder 12-14 kilos. (IMC: 24,8, normopeso)




Se recomienda que María siga una dieta hipoenergética, dado que el objetivo es reducir su peso corporal y ajustar el exceso de calorías que está ingiriendo y que la llevan a tener obesidad tipo 1 (Unadm, 2017).


Para el cálculo de su Gasto Energético Total (GET) se aplica la fórmula de Harris – Benedict de acuerdo con la siguiente fórmula:



En consecuencia, la paciente tendría que estar consumiendo 1867 kcal / día de acuerdo con su información antropométrica. Bajo un régimen hipocalórico, le restaremos al Gasto energético Basal (GEB) 500 kcal al día, por lo que el GEAF se reducirá a 105, al igual que el ETA, por lo que se diseñará un plan alimenticio de 1267 kcal / día.

Para hacer la distribución de macronutrientes nos basaremos en una restricción de carbohidratos con una proporción de 45%  y un aumento de proteínas y lípidos de 20% y 35%, respectivamente.



Bajo este esquema, realizaremos una distribución de alimentos que cumpla con los parámetros antes señalados de acuerdo con lo siguiente:



Conclusiones

Para planear una estrategia de dietoterapia es necesario integrar una completa historia clínica del paciente, de forma que se cuente con información precisa sobre su peso, talla y edad, ya que estos datos nos permitirán realizar un cálculo exacto sobre las necesidades calóricas del paciente.

Hay muchas dietas estándar que plantean rangos generalizados para la elaboración de dietas. En el caso de aquellas que están restringidas en calorías se plantean dietas entre 1000 y 1200 kcal, pero para que el paciente logre un verdadero apego a su tratamiento es necesario tomar en cuenta sus gustos y necesidades. En ese sentido, sabemos que María tiene un gusto particular por las golosinas y por ello en su menú se le ofrece la posibilidad de consumir 4 gomitas, de forma que ayudemos con el manejo de su ansiedad de una forma controlada. También sabemos que es intolerante a la lactosa y por eso se le ofrece la posibilidad de consumir una taza de leche descremada y deslactosada.


Referencias bibliográficas

Martín, Isabel; Placencia, Delia y González,  Troadio (2001). Manual de dietoterapia. Cuba. Disponible en: http://www.sld.cu/galerias/pdf/sitios/bmn/manual_dietoterapia.pdf

Pérez Lizaur, Ana Bertha; Palacios Gonzalez, Berenice; Castro Becerra, Ana Laura. Sistema Mexicano de Alimentos Equivalentes (SMAE). México.

Unadm (2017). Dietas modificadas en macronutrientes. México.

Unadm (2017). Elaboración del menú. México.

jueves, 18 de mayo de 2017

Manual de Dietas Terapéuticas - Macronutrimentos



Introducción

Una dieta modificada en nutrimentos debe proveer una adecuada nutrición al paciente y optimizar su estado de salud. La cantidad o calidad en el consumo de ciertos macronutrientes debe modificarse en condiciones específicas que dependen del estado general de salud del paciente o bien, de acuerdo a su actividad cotidiana, para procurar el restablecimiento de la salud del paciente o bien, brindarle una mejor calidad de vida (Unadm, 2017).


Para ello, debemos tener presente que la distribución dietética de macronutrimentos para un individuo sano debe ser como se muestra a continuación:


A partir de estas referencias se harán las adecuaciones necesarias para atender las necesidades particulares de cada uno de los pacientes de acuerdo con su historia clínica (Unadm, 2017).



Dietas modificadas en energía

Hipoenergética (Hipocalórica o de reducción de peso).

Descripción: Es una dieta reducida en energía, entre 500 y 1,000 kcal del requerimiento basal del individuo. En ese sentido, también se modifican los porcentajes recomendados de cada uno de los macronutrientes, para quedar en 45% de hidratos de carbono, 20% de proteínas y 35 de lípidos.

Indicaciones de uso: Se recomienda para ayudar en el tratamiento del sobrepeso y obesidad, hipertensión, Síndrome de Cushing e hipotiroidismo (Unadm, 2017).

Guía de alimentos: 



Hiperenergética (Hupercalórica o alta en kilocalorías)

Descripción: Aumenta la carga energética en relación al gasto energético total recomendado en 40 kcal por kg al día. Recomienda aumentar los carbohidratos al 65% y mantener las proteínas al 15% y reducir los lípidos al 20%.

Indicaciones de uso: Se recomienda para ayudar en el tratamiento de la desnutrición, cáncer, sida, quemaduras, sepsis y enfermedades neurológicas (Unadm, 2017).

Guía de alimentos:



Dietas modificadas en hidratos de carbono y fibra dietética

Descripción: Reduce el consumo de hidratos de carbono al requerimiento mínimo, dando preferencia a los complejos. La reducción es de entre el 40 y 50% del valor calórico total. La variación se compensa por el aumento de lípidos, dando preferencia a los mono y poliinsaturados.

Es una dieta alta en fibra dietética, por lo que sacia rápidamente el apetito y disminuye la glucosa en sangre y los triglicéridos. Se disminuye el consumo de carbohidratos a un 45%, se aumentan las proteínas a un 20% de proteínas y se aumentan los lípidos a un 35%.

Indicaciones de uso: Se recomienda para ayudar en el tratamiento de enfermedades metabólicas como la diabetes, obesidad, síndrome metabólico e hipertrigliceridemia (Unadm, 2017).

Guía de alimentos: 





Dietas de bajo residuo

Descripción: Es baja en fibra dietética, la cual forma parte de los carbohidratos y no puede ser digerida, por lo que produce un menor volumen de heces fecales. Además de la fibra, es reducida en granos integrales, frutas, vegetales y oleaginosas. Recomienda un 50% de carbohidratos, 15% de proteínas y 35% de lípidos.
Se le considera pobre en kilocalorías e incompleta en nutrientes, por lo que no debe emplearse por tiempo prolongado.Se le considera pobre en kilocalorías e incompleta en nutrientes, por lo que no debe emplearse por tiempo prolongado.

Indicaciones de uso: Se recomienda para la preparación para rayos x de colon y abdomen o para endoscopía. También se recomienda para pre y post cirugía intestinal, diverticulitis, gastroparecia, enfermedad de Crohn, obstrucción o estenosis del intestino, o colitis ulcerativa (Unadm, 2017).

Guía de alimentos: 



Dieta Brat o Braty

Descripción: Incluye sólo plátano, arroz, manzana, pan tostado y yogurt, considerados alimentos astringentes. Esta dieta se compone por un 92% de carbohidratos, 4% de proteínas y 4% de lípidos.
Indicaciones de uso: Su objetivo primordial es detener las diarreas graves, por lo que no debe emplearse por más de 48 horas (Unadm, 2017).

Guía de alimentos: 


Dieta modificada en tipo y cantidad de lípidos
Descripción: Dieta reducida en lípidos que recomienda menos de 200 mg de colesterol, grasas saturadas menores al 7% del total de las grasas, grasas trans menores al 1% y baja en triglicéridos. Se compone por un 45% de hidratos de carbono, 18% de proteínas y 37 % de lípidos.

Indicaciones de uso: Se recomienda para ayudar en el tratamiento de enfermedades cardiovasculares, metabólicas y dislipidemias (Unadm, 2017).

Guía de alimentos:





Dieta cetogénica

Descripción: Baja en hidratos de carbono y desequilibrada en vitaminas y minerales. Se utiliza para la pérdida de peso, pero no debe utilizarse por más de seis semanas.
Se recomienda elevar el consumo de lípidos al 60% para provocar que el cuerpo consuma sus reservas de grasa y reduzca de peso. El consumo de proteínas y carbohidratos se reduce al 20%.

Indicaciones de uso: Se recomienda para el tratamiento de la obesidad mórbida (Unadm, 2017).


Guía de alimentos: 




Dietas modificadas en proteínas
Hipoproteica
Descripción: Recomienda elevar el consumo de carbohidratos al 60% y de lípidos al 32%, mientras que disminuye el consumo de proteínas al 8%.

Indicaciones de uso: Se recomienda para ayudar en el tratamiento de la insuficiencia renal aguda, proteinuria y enfermedad renal sin tratamiento sustitutivo (Unadm, 2017).
  
Guía de alimentos: 



Hiperproteica
Descripción: Aumenta el consumo de proteínas al 25%. Se modifica el consumo de carbohidratos al 50% y de lípidos al 25%. Para cumplir la demanda proteica se puede recurrir a suplementos.

Indicaciones de uso: Se recomienda para ayudar en el tratamiento del hipercatabolismo y para culturistas y deportistas (Unadm, 2017).

Guía de alimentos:





Dietas modificadas en purinas
Descripción: Las purinas se transforman en ácido úrico, cuya acumulación en sangre provoca inflamación y dolor en articulaciones.
Cómo la mayoría de los alimentos contienen purinas, se debe considerar el consumo de 55% de carbohidratos, 15% de proteínas y 30% de lípidos, prefiriendo los alimentos más bajos en purinas.

Indicaciones de uso: Se recomienda para ayudar en el tratamiento de gota, enfermedad renal, ácido úrico alto (Unadm, 2017).


Guía de alimentos: 


Conclusiones

La alimentación es la fuente esencial de vida del ser humano y una herramienta fundamental para mantener y restablecer su salud. Cuando el individuo enfrenta situaciones médicas que le requieren una alimentación especial, se pueden modificar los valores de la distribución dietosintética para que su cuerpo actúe en consecuencia para nivelar aquellos parámetros que se encuentren desajustados.

El compromiso del paciente es fundamental para el éxito de su tratamiento, desde la compra misma de los alimentos que ingerirá, donde es fundamental tener una lectura correcta y concentrada de las etiquetas, para adquirir aquellos productos que le resulten más favorecedores. Asimismo, es necesario mantener el apego al tratamiento por el tiempo adecuado y no abandonarlo una vez que se obtienen los primero resultados, pues sólo una alimentación adecuada a largo plazo, permitirá al individuo un restablecimiento correcto de su salud y el mantenimiento de la misma.




Referencias bibliográficas

Lecube A, Monereo S, Rubio MÁ, Martínez-de-Icaya P, Martí A, Salvador J, Masmiquel L, Goday A, Bellido D, Lurbe E, García-Almeida JM, Tinahones FJ, García-Luna PP, Palacio E, Gargallo M, Bretón I, Morales-Conde S, Caixàs A, Menéndez E, Puig-Domingo M, Casanueva FF. Endocrinol Nutr (Agosto de 2016). “Prevention, diagnosis, and treatment of obesity. 2016 position statement of the Spanish Society for the Study of Obesity.  Disponible en: http://www.seedo.es/images/site/POSICIONAMIENTO_SEEDO2016_VC.pdf [consultado el 16 de mayo de 2017].


Unadm (2017). Dietas modificadas en macronutrientes. México.