jueves, 18 de mayo de 2017

Manual de Dietas Terapéuticas - Macronutrimentos



Introducción

Una dieta modificada en nutrimentos debe proveer una adecuada nutrición al paciente y optimizar su estado de salud. La cantidad o calidad en el consumo de ciertos macronutrientes debe modificarse en condiciones específicas que dependen del estado general de salud del paciente o bien, de acuerdo a su actividad cotidiana, para procurar el restablecimiento de la salud del paciente o bien, brindarle una mejor calidad de vida (Unadm, 2017).


Para ello, debemos tener presente que la distribución dietética de macronutrimentos para un individuo sano debe ser como se muestra a continuación:


A partir de estas referencias se harán las adecuaciones necesarias para atender las necesidades particulares de cada uno de los pacientes de acuerdo con su historia clínica (Unadm, 2017).



Dietas modificadas en energía

Hipoenergética (Hipocalórica o de reducción de peso).

Descripción: Es una dieta reducida en energía, entre 500 y 1,000 kcal del requerimiento basal del individuo. En ese sentido, también se modifican los porcentajes recomendados de cada uno de los macronutrientes, para quedar en 45% de hidratos de carbono, 20% de proteínas y 35 de lípidos.

Indicaciones de uso: Se recomienda para ayudar en el tratamiento del sobrepeso y obesidad, hipertensión, Síndrome de Cushing e hipotiroidismo (Unadm, 2017).

Guía de alimentos: 



Hiperenergética (Hupercalórica o alta en kilocalorías)

Descripción: Aumenta la carga energética en relación al gasto energético total recomendado en 40 kcal por kg al día. Recomienda aumentar los carbohidratos al 65% y mantener las proteínas al 15% y reducir los lípidos al 20%.

Indicaciones de uso: Se recomienda para ayudar en el tratamiento de la desnutrición, cáncer, sida, quemaduras, sepsis y enfermedades neurológicas (Unadm, 2017).

Guía de alimentos:



Dietas modificadas en hidratos de carbono y fibra dietética

Descripción: Reduce el consumo de hidratos de carbono al requerimiento mínimo, dando preferencia a los complejos. La reducción es de entre el 40 y 50% del valor calórico total. La variación se compensa por el aumento de lípidos, dando preferencia a los mono y poliinsaturados.

Es una dieta alta en fibra dietética, por lo que sacia rápidamente el apetito y disminuye la glucosa en sangre y los triglicéridos. Se disminuye el consumo de carbohidratos a un 45%, se aumentan las proteínas a un 20% de proteínas y se aumentan los lípidos a un 35%.

Indicaciones de uso: Se recomienda para ayudar en el tratamiento de enfermedades metabólicas como la diabetes, obesidad, síndrome metabólico e hipertrigliceridemia (Unadm, 2017).

Guía de alimentos: 





Dietas de bajo residuo

Descripción: Es baja en fibra dietética, la cual forma parte de los carbohidratos y no puede ser digerida, por lo que produce un menor volumen de heces fecales. Además de la fibra, es reducida en granos integrales, frutas, vegetales y oleaginosas. Recomienda un 50% de carbohidratos, 15% de proteínas y 35% de lípidos.
Se le considera pobre en kilocalorías e incompleta en nutrientes, por lo que no debe emplearse por tiempo prolongado.Se le considera pobre en kilocalorías e incompleta en nutrientes, por lo que no debe emplearse por tiempo prolongado.

Indicaciones de uso: Se recomienda para la preparación para rayos x de colon y abdomen o para endoscopía. También se recomienda para pre y post cirugía intestinal, diverticulitis, gastroparecia, enfermedad de Crohn, obstrucción o estenosis del intestino, o colitis ulcerativa (Unadm, 2017).

Guía de alimentos: 



Dieta Brat o Braty

Descripción: Incluye sólo plátano, arroz, manzana, pan tostado y yogurt, considerados alimentos astringentes. Esta dieta se compone por un 92% de carbohidratos, 4% de proteínas y 4% de lípidos.
Indicaciones de uso: Su objetivo primordial es detener las diarreas graves, por lo que no debe emplearse por más de 48 horas (Unadm, 2017).

Guía de alimentos: 


Dieta modificada en tipo y cantidad de lípidos
Descripción: Dieta reducida en lípidos que recomienda menos de 200 mg de colesterol, grasas saturadas menores al 7% del total de las grasas, grasas trans menores al 1% y baja en triglicéridos. Se compone por un 45% de hidratos de carbono, 18% de proteínas y 37 % de lípidos.

Indicaciones de uso: Se recomienda para ayudar en el tratamiento de enfermedades cardiovasculares, metabólicas y dislipidemias (Unadm, 2017).

Guía de alimentos:





Dieta cetogénica

Descripción: Baja en hidratos de carbono y desequilibrada en vitaminas y minerales. Se utiliza para la pérdida de peso, pero no debe utilizarse por más de seis semanas.
Se recomienda elevar el consumo de lípidos al 60% para provocar que el cuerpo consuma sus reservas de grasa y reduzca de peso. El consumo de proteínas y carbohidratos se reduce al 20%.

Indicaciones de uso: Se recomienda para el tratamiento de la obesidad mórbida (Unadm, 2017).


Guía de alimentos: 




Dietas modificadas en proteínas
Hipoproteica
Descripción: Recomienda elevar el consumo de carbohidratos al 60% y de lípidos al 32%, mientras que disminuye el consumo de proteínas al 8%.

Indicaciones de uso: Se recomienda para ayudar en el tratamiento de la insuficiencia renal aguda, proteinuria y enfermedad renal sin tratamiento sustitutivo (Unadm, 2017).
  
Guía de alimentos: 



Hiperproteica
Descripción: Aumenta el consumo de proteínas al 25%. Se modifica el consumo de carbohidratos al 50% y de lípidos al 25%. Para cumplir la demanda proteica se puede recurrir a suplementos.

Indicaciones de uso: Se recomienda para ayudar en el tratamiento del hipercatabolismo y para culturistas y deportistas (Unadm, 2017).

Guía de alimentos:





Dietas modificadas en purinas
Descripción: Las purinas se transforman en ácido úrico, cuya acumulación en sangre provoca inflamación y dolor en articulaciones.
Cómo la mayoría de los alimentos contienen purinas, se debe considerar el consumo de 55% de carbohidratos, 15% de proteínas y 30% de lípidos, prefiriendo los alimentos más bajos en purinas.

Indicaciones de uso: Se recomienda para ayudar en el tratamiento de gota, enfermedad renal, ácido úrico alto (Unadm, 2017).


Guía de alimentos: 


Conclusiones

La alimentación es la fuente esencial de vida del ser humano y una herramienta fundamental para mantener y restablecer su salud. Cuando el individuo enfrenta situaciones médicas que le requieren una alimentación especial, se pueden modificar los valores de la distribución dietosintética para que su cuerpo actúe en consecuencia para nivelar aquellos parámetros que se encuentren desajustados.

El compromiso del paciente es fundamental para el éxito de su tratamiento, desde la compra misma de los alimentos que ingerirá, donde es fundamental tener una lectura correcta y concentrada de las etiquetas, para adquirir aquellos productos que le resulten más favorecedores. Asimismo, es necesario mantener el apego al tratamiento por el tiempo adecuado y no abandonarlo una vez que se obtienen los primero resultados, pues sólo una alimentación adecuada a largo plazo, permitirá al individuo un restablecimiento correcto de su salud y el mantenimiento de la misma.




Referencias bibliográficas

Lecube A, Monereo S, Rubio MÁ, Martínez-de-Icaya P, Martí A, Salvador J, Masmiquel L, Goday A, Bellido D, Lurbe E, García-Almeida JM, Tinahones FJ, García-Luna PP, Palacio E, Gargallo M, Bretón I, Morales-Conde S, Caixàs A, Menéndez E, Puig-Domingo M, Casanueva FF. Endocrinol Nutr (Agosto de 2016). “Prevention, diagnosis, and treatment of obesity. 2016 position statement of the Spanish Society for the Study of Obesity.  Disponible en: http://www.seedo.es/images/site/POSICIONAMIENTO_SEEDO2016_VC.pdf [consultado el 16 de mayo de 2017].


Unadm (2017). Dietas modificadas en macronutrientes. México.

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